La semana pasada estuvo en el aeropuerto de Vigo (LEVX) uno de esos gigantes que hay que ver "por obligación" si te gustan los cacharros que corren, vuelan o navegan mucho más rápido que el ser humano. En este caso me refiero al segundo avión de carga más grande del mundo, el Antonov AN-124, hermano pequeño del AN-225 Mriya -yo lo considero el avión más espectacular junto con el A-380 y el B-52-.