Hace algo más de un mes, unos amigos me invitaron a ir a Xinzo a una quedada de motocross, y como nunca había sacado fotos de este deporte en plan serio -y tampoco tenía otra cosa mejor que hacer- cogí la cámara y me fui con mi hermano hasta allí para ver lo que se podía sacar de aquello -fotográficamente hablando-.
