Al final, y como era de suponer, caí. El domingo, en vez de quedarme en casa tirado en la cama bajo esas sábanas de franela que molan tanto cuando hace frío, cogí el coche y me planté a las nueve de la mañana en Porriño para ver y afotar en el I Trofeo Ciclocross Avanza Concello de O Porriño. Así, en medio de un temporal enorme de lluvia, viento y miseria.
